Flores de calabacín
Estamos en la época idónea para consumir flores de calabacín, un delicioso manjar que vemos cada vez más en las cocinas. Se pueden hacer fritas, rellenas, en tempura, etc., pero hay que tener en cuenta que deben realzar el sabor del plato, no taparlo.
Las flores de calabacín son las más habituales en la gastronomía de diversos países como Italia (zuccini) y México donde se emplea en tamales, tortitas y sopas. Los italianos en cambio las prefieren como relleno de raviolis y croquetas.
Cuando se compran flores de calabacín, es recomendable consumirlas en el mismo día, ya que se estropean con facilidad, como mucho, si están bien envasadas, se pueden conservar en el frigorífico un par de días. Las femeninas, que son las que dan el fruto, son más grandes y tienen un sabor más delicado que las masculinas. Éstas últimas se venden en ramilletes. En su manipulación deben lavarse y secarse con mucho cuidado.
Jazmín
Las flores de jazmín existen en gran variedad, pero prácticamente todas son muy perfumadas. En Oriente es muy habitual encontrar el jazmín perfumando el té. Aunque también se aplica en pastelería y en platos salados.
En carnes, el jazmín es un aporte espectacular, que aprovechan con gran destreza los orientales, pero que también se puede ligar en salsas para platos como el lomo de ciervo a la brasa o en otros de pollo asado.
Capuchina
Las capuchinas de colores muy variados eran unas de las más utilizadas desde la antigüedad, debido a su sabor algo picante. Al principio recibían el nombre de berros de las Indias.
Se emplea en ensaladas y combinan muy bien con perejil, estragón y cebolletas. También para sopas, cremas, salsas, pollo, tortas, quesos, Carpaccio de patatas, ensaladas, carnes, repostería…incluso en bebidas.
Por ejemplo, para elaborar una ensalada, el sabor picante de las capuchinas la convertirá en el plato perfecto para los amantes de la cocina exótica.
|