La verdad es que la notícia me ha sorprendido, ya que desde hace años podemos ver en los más selectos mercados bandejas de flor comestible preparada para su venta al público. Estas plantas deben de ser tratadas especialmente, evitando las fumigaciones, para poder ser consumidas como alimento, diferenciándose claramente de las que se venden con fines ornamentales.
Josep Pámies es un payés dedicado al cultivo biológico. No es la primera vez que se encuentra con problemas, ya que con anterioridad se las ha visto con la administración por indicar en la etiqueta las propiedades beneficiosas de una planta medicinal. Como productor de flores comestibles es el pionero en España, y tiene entre sus clientes a cocineros como el omnipresente Ferrán Adriá.
Al parecer ha caído presa de un agujero negro legal, ya que el Ministerio de Sanidad le impide la venta de este producto en diversos mercados. Para poder hacerlo, Pámies debera demostrar que son un alimento. Esto es altamente costoso y complicado, ya que no es un producto que posea tradición en este sentido, y se deberan realizar caros estudios en torno a cada una de las especies.
Un sinsentido o seguridad alimentaria llevada al extremo?
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